Los pagos móviles mejoran la experiencia de compra pero siguen sin despegar

Ya pocos discuten el papel que juegan los dispositivos móviles en las decisiones de compra. Sin embargo queda una cuenta pendiente: su consolidación como medio de pago en establecimientos físicos. Aunque se han dado muchos avances, se siguen topando con algunas barreras que limitan su progresión.

Precisamente en nuestra aportación al Libro Blanco del Comercio Electrónico, de Adigital, comentábamos algunas de las limitaciones que impedían el despegue de los pagos móviles. Uno de los factores que más influyen es la lucha por alcanzar un estándar, dados los múltiples actores que intervienen en el escenario. Entidades financieras, fabricantes de tarjetas de crédito, TPV y dispositivos móviles, operadores de telefonía móvil, e incluso las preferencias de los propios comercios. Es más, nos podríamos dar por aludidos los desarrolladores de aplicaciones móviles.

Cada uno de estos actores por separado están testeando versiones más o menos definitivas de sus propios sistemas de pago, bien sean basados en tecnología NFC (Near Field Communication) o Bluetooth, a través de una aplicación móvil, o recurriendo a dispositivos inalámbricos.

Visa, la compañía líder en tarjetas de crédito se ha adaptado bien a las exigencias del mercado y en 2013 lanzó el sistema Contactless, con pagos rápidos y cómodos, simplemente acercando el móvil a un terminal de pago compatible. Una vez confirmada la transacción, el usuario puede hacer un seguimiento de los pagos realizados, mientras se desplaza.

 

En el caso de la restauración, las propuestas suelen ir asociadas a la app móvil de la marca o a un programa de fidelización. Los clientes de la cadena de restaurantes Wendy’s pueden gestionar desde la app una cuenta de prepago asociada a su vez a una tarjeta de crédito, de débito o a una tarjeta regalo. Al efectuar una consumición, el usuario introduce una clave y se efectúa el pago. Así de sencillo. Tanto en Wendy’s como en Starbucks, después de un período de pruebas, han comprobado que los clientes que pagaban a través del móvil consumían más y su frecuencia de visita a los establecimientos de la cadena era mayor. Han comprobado también que las transacciones a través del móvil, además de ser más baratas, son más rápidas, unos datos confirmados por un estudio realizado por el Centre for Economics and Business Research. No es la única iniciativa de este tipo. Burger King, McDonalds o Chipotle, cogiendo el testigo de Wendy’s, realizarán pruebas en sus establecimientos de Estados Unidos para ver cómo lo pueden incorporar en sus restaurantes, de manera que aporten valor a sus clientes y mejoren la experiencia.

 

Uniendo el concepto de prepago y el NFC encontramos Cashcloud. El móvil se convierte en una cartera electrónica, que permite hacer pagos en establecimientos físicos que acepten PayPass de MasterCard. Además permite otras opciones como pagar en tiendas online, enviar dinero o recargar el saldo del móvil.

 

 

La introducción de los pagos a través del móvil llega hasta el sector de las máquinas de vending. La compañía estadounidense PayRange ofrece una solución de pago mediante dispositivos inalámbricos bluetooth y una app móvil, que simplifica la compra para el consumidor y agiliza la gestión de recogida de las ganancias.

 

Estos ejemplos que hemos mencionado demuestran que los establecimientos y marcas comerciales no se están quedando atrás y, pese a las barreras, están naciendo iniciativas interesantes que aprovechan al máximo las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías. Como decíamos en el artículo sobre el móvil en el canal de distribución, no basta con criticar aquello que supone una amenaza. Esto es el camino fácil.

Está claro que la falta de un estándar frena la inversión por parte de los establecimientos, ante el miedo de apostar por un sistema que no llegue a cuajar. Pero por otro lado, los consumidores van perdiendo el miedo y la confianza por las soluciones de pago a través del móvil es cada vez mayor. Es más, la tendencia indica que seguirá en aumento. Según Nielsen, un 58% de los españoles estaría interesado en pagar directamente con su móvil en los comercios. Si nos paramos a pensar, ya utilizamos nuestros smartphones para realizar compras online. Entonces ¿por qué no iba a ser posible trasladar esta experiencia a la tienda física, sin necesidad de sacar la cartera? La clave está en que esta experiencia sea sencilla, intuitiva y con garantías de seguridad.

Anuncios

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s